domingo, 25 de noviembre de 2018

Acerca de “Bohemian Rhapsody” (la película)




Lejos estoy de ser crítico de cine pero mis opiniones tengo acerca de “Bohemian Rhapsody” luego de verla. Y lejos estoy también de ser el mejor fan de Queen pero la banda siempre ha sido una de mis favoritas así que naturalmente en algún momento me he dado el gusto de aprender su historia. O sea que algo sé sobre la banda, lo suficiente como para detectar varias e importantes inexactitudes en lo contado por la película. Sabiendo de antemano que no se trataba de un documental era de esperar las “libertades creativas” que se tomarían los realizadores para ajustar en 2 horas lo mejor posible 14 años de la vida de una banda cuya carrera musical abarcó 20 años en total. Suponía que estos ajustes serían mínimos pero conforme la película fue avanzando me fue quedando claro que sería lo contrario. Como a la mitad de la misma desconcertado me pregunté: ¿A quién está dirigida esta película? ¿A los fans detallistas que lo saben y han escuchado todo? ¿A los fans casuales que de Queen conocen y disfrutan sus grandes éxitos pero nada más? ¿A un público general curioso que poco sabe o ha oído de la banda? Y aumentando mi desconcierto estaba el hecho que no estaba seguro si la película me estaba gustando o no, porque a todo lo que consideraba positivo, como la música (obvio) y las actuaciones, se le oponían constantemente un guion y un argumento a los que me costaba tomar en serio. Me distraje pensando que planes para hacer esta película venían de muchos años atrás y que la principal razón para sus tantos aplazamientos fue que los miembros restantes de Queen no le daban su aprobación a ninguna propuesta, lo que quería decir que “Bohemian Rhapsody”(la película) había sido la propuesta que finalmente los había satisfecho. ¿Por qué? Las respuestas llegarían en su último tramo.
Decir que este tramo es el concierto de Live Aid no es spoiler porque es algo que se adelanta en los primeros minutos de la película, pero lo siguiente sí aunque ligero en el sentido que no toca al argumento... Estaba seguro que la secuencia del concierto iba a ser un collage musical de 5 minutos, y es que cuál sería la otra opción, ¿recrear los 20 minutos que duró la presentación de Queen en dicho festival? Pues, cerca, 70 % cerca más o menos. Y todo empezaría a cobrar sentido. Todo hasta ese momento había consistido en la elaboración de un drama que, con sus clichés y fórmulas, cumpliera la función de acumular una carga emocional que se consolida y estalla durante el concierto, un drama que a pesar de ser artificial al inicio del mismo, antes de finalizada la primera canción ya me la había terminado de creer del todo porque así era más emocionante ver a Queen emerger del hoyo donde se encontraba (de acuerdo a la película) para levantarse triunfante de la mejor forma posible, con su música, canción tras canción, y en frente de decenas de miles de fans en un estadio (y de los millones que los veían por televisión en directo). Fue espectacular. En especial por Rami Malek quien, adueñándose del escenario y transmitiendo casi la misma poderosa energía del cantante de Queen, culmina de convertirse en el mejor frontman de la historia: Freddy Mercury. Para cuando aparecieron los créditos ya no tenía dudas del objetivo de los realizadores y de los otros miembros de Queen (Brian May y Roger Taylor específicamente): esto no era una biopic sino un homenaje, aunque ficticio, homenaje al fin y al cabo a Queen, su música y su líder, y que debía llegar a la mayor cantidad de gente posible, de ahí su decisión de hacer la película apta para adolescentes en adelante.
Bueno, la crítica no ha sido muy amable con la película en general salvo con la actuación de Malek a quien le pronostican nominaciones para premios importantes. Como sea, “Bohemian Rhapsody” ha sido un éxito en taquillas y se vuelve a hablar de Queen y su música vuelve a estar presente y pienso que eso a todo fan debería tenerlo contento. Yo lo estoy, tanto que me gustaría ver una secuela que se enfoque en lo sucedido después de Live Aid, es decir desde el año 85 hasta el 91, y con datos biográficos más precisos esta vez. Mientras tanto: ¡God Save The Queen!

***